En los desiertos del sureste de Arizona, un grupo de investigadores ha descubierto una relación simbiótica única en la que diminutas hormigas cono actúan como 'limpiadoras' de las mucho más grandes hormigas cosechadoras, según informa ScienceDaily.
El entomólogo Mark Moffett, investigador asociado del Museo Nacional de Historia Natural Smithsoniano, observó esta interacción mientras estudiaba las hormigas en las montañas Chiricahua. Notó que las hormigas más pequeñas trepan sobre los ejemplares de mayor tamaño para lamer y retirar restos de sus cuerpos.
Este comportamiento representa el primer caso conocido de una especie de hormiga limpiando a otra especie mucho más grande y no emparentada. Moffett comparó el fenómeno con la forma en que ciertos peces limpian a grandes depredadores en el océano.
"Esta nueva especie de hormiga es el equivalente en insectos de los peces limpiadores del océano", afirmó Moffett, según reportó ScienceDaily. "Las hormigas cosechadoras, que pueden ser potencialmente peligrosas, incluso permiten que estos visitantes se aseen entre sus mandíbulas abiertas".
Un encuentro fortuito
Moffett notó esta actividad inusual mientras observaba a las hormigas cosechadoras (_Pogomyrmex barbatus_) salir de sus nidos para recolectar semillas. Se percató de que varias hormigas permanecían inusualmente quietas, algo poco común en esta especie.
Al acercarse con una cámara para una inspección más detallada, descubrió que las hormigas inmóviles estaban cubiertas de diminutas hormigas cono, pertenecientes a una especie aún no descrita del género _Dorymyrmex_.
"Dadas las tendencias habituales de las hormigas, al principio pensé que estaba presenciando un episodio de agresión", comentó Moffett. Sin embargo, se dio cuenta de que las hormigas más grandes en realidad buscaban los nidos de las hormigas cono para iniciar el aseo.
Las sesiones de limpieza duraban entre 15 segundos y más de cinco minutos. Durante estos encuentros, las hormigas cono utilizan sus piezas bucales para lamer a las cosechadoras; en ocasiones, hasta cinco pequeñas hormigas trabajan simultáneamente sobre un solo ejemplar grande.
La comunidad científica aún investiga los beneficios biológicos de esta interacción. Moffett sugiere que las hormigas cono podrían estar alimentándose de partículas ricas en energía, como fragmentos de semillas, que las hormigas más grandes recolectan.
Si bien las hormigas cosechadoras ya se asean por sí mismas para eliminar parásitos y esporas, las hormigas cono podrían estar alcanzando zonas que, de otro modo, serían inaccesibles. Investigaciones futuras analizarán si este comportamiento impacta en el microbioma o reduce las infecciones en ambas especies.