El presidente Donald Trump dio a entender este martes que “podría estar pasando algo” en Pakistán en los próximos dos días, sugiriendo un posible giro en las cruciales negociaciones para poner fin a la guerra con Irán. En declaraciones a un periodista del New York Post en Islamabad, Trump elogió al general paquistaní Asim Munir, calificándolo de “mariscal de campo” que está haciendo un “gran trabajo”, al tiempo que descartó a Ginebra como futura sede de las conversaciones diplomáticas.
Los esfuerzos por alcanzar una paz duradera siguen siendo complicados. El vicepresidente JD Vance, quien encabezó la delegación estadounidense en Islamabad durante el fin de semana, regresó a Washington sin un acuerdo. Según The Guardian, Trump había bromeado previamente durante un almuerzo privado con que culparía a Vance si las negociaciones fracasaban, mientras se atribuiría el mérito de cualquier éxito. Esta misión fallida se suma a una semana difícil para el vicepresidente, quien también vio cómo su aliado político, el primer ministro húngaro Viktor Orbán, perdía el poder esta semana, tal como informó La Tercera.
Una alianza tensa y un bloqueo militar
La fricción diplomática se extiende hasta Italia, donde la primera ministra Giorgia Meloni ha recibido duras críticas desde la Casa Blanca. Trump declaró al Corriere della Sera que lamentaba su apoyo previo a Meloni, afirmando: “Pensé que tenía coraje, pero me equivoqué”. La frustración del presidente se debe a la defensa que Meloni ha hecho del Papa León XIV y a su negativa a aportar activos militares al conflicto. Trump desestimó los recientes llamados a la paz del pontífice, señalando al diario italiano: “Él no tiene idea de lo que está pasando. No entiende que 42.000 manifestantes murieron en Irán el mes pasado”.
Mientras tanto, el ejército estadounidense ha intensificado su presencia en el Golfo Pérsico. El Mando Central (CENTCOM) informó que 10.000 marineros, infantes de marina y aviadores están haciendo cumplir actualmente el bloqueo del estrecho de Ormuz. Aunque el CENTCOM afirmó que ningún barco con destino a puertos iraníes ha logrado eludir el bloqueo en las primeras 24 horas, Reuters informó que al menos tres buques —incluidos dos petroleros sancionados por EE. UU.— cruzaron la vía navegable. El CENTCOM sostiene que la operación se centra en los buques que entran o salen de puertos iraníes, permitiendo el tránsito del resto del tráfico marítimo internacional.
La presión interna también aumenta en Israel. Una encuesta publicada el domingo por el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) reveló que el 61 por ciento de los israelíes se opone al actual alto el fuego de dos semanas, anunciado poco antes de una amenaza de ataque estadounidense contra la infraestructura iraní. Según los hallazgos del INSS, el 73 por ciento de los encuestados espera que las hostilidades se reanuden en el transcurso del año. A pesar de la campaña militar lanzada el 28 de febrero, el gobierno iraní permanece en el poder y el arsenal de misiles balísticos de Teherán se mantiene prácticamente intacto, informó Al Jazeera.