El presidente colombiano, Gustavo Petro, llegó a Caracas este viernes, marcando la primera visita de un líder extranjero a Venezuela desde que las fuerzas militares de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, según informa aljazeera.com.
Petro fue recibido en el Palacio de Miraflores por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. El encuentro se produce tras la cancelación abrupta de una cumbre que estaba programada para marzo en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta.
Los dos mandatarios se dieron un abrazo y saludaron a los presentes antes de ingresar al palacio para iniciar las conversaciones. Se espera que el diálogo se centre principalmente en la seguridad a lo largo de los 2.200 kilómetros de frontera que comparten ambas naciones.
Si bien la región fronteriza facilita un importante intercambio comercial, también funciona como una de las principales rutas migratorias y es un punto clave para el narcotráfico y la presencia de grupos paramilitares. Administraciones colombianas anteriores han acusado a Maduro de colaborar con estas organizaciones criminales.
Estas acusaciones formaron parte de la base de los cargos penales presentados por EE. UU. contra Maduro, quien actualmente espera juicio bajo detención estadounidense. Maduro se desempeñaba como líder de Venezuela desde 2013.
Seguridad fronteriza y tensiones diplomáticas
Petro, el primer líder de izquierda electo en Colombia en 2022, se ha consolidado como un aliado clave de Maduro. Ambos mandatarios acordaron recientemente aumentar la presencia militar en la frontera compartida.
Petro ha criticado la operación estadounidense para capturar a Maduro, calificando la captura como un "ataque a la soberanía" en América Latina, según aljazeera.com.
Expertos legales también han calificado la operación de EE. UU. como una violación flagrante del derecho internacional. Por su parte, Washington sostiene que la captura fue una acción necesaria de aplicación de la ley para que Maduro rinda cuentas ante la justicia.
Estados Unidos no reconoce a Maduro como el líder legítimo de Venezuela tras una serie de elecciones cuestionadas. No obstante, Petro también ha condenado los ataques estadounidenses contra presuntos barcos de narcotráfico en América Latina que resultaron en la muerte de ciudadanos colombianos.
Estas críticas provocaron anteriormente amenazas por parte del presidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió posibles ataques en territorio colombiano. Trump también se refirió al presidente colombiano como un "hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a los Estados Unidos".
Tensiones entre Washington y Bogotá se relajaron tras una reunión en la Casa Blanca entre Trump y Petro en febrero.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, también ha navegado una relación compleja con la administración Trump. Desde la captura de Maduro, ha cooperado con varias exigencias de EE. UU., incluyendo la suspensión de las exportaciones de petróleo a Cuba y la apertura de la industria petrolera estatal venezolana a inversores extranjeros.
Rodríguez también ha trabajado por la liberación de presos políticos, mientras intenta mantener el apoyo de los leales a Maduro dentro del aparato militar y de seguridad venezolano.
El gobierno de Rodríguez busca actualmente atraer inversión extranjera en los sectores petrolero y minero para combatir la hiperinflación y la crisis económica. Asimismo, ha seguido presionando a EE. UU. para que levante las sanciones que, según afirma, obstaculizan la inversión a largo plazo.
Rodríguez señaló que aceptó una invitación para reunirse con Trump en EE. UU., aunque aún no se ha concretado la fecha del viaje. Previamente, se ha reunido con funcionarios estadounidenses, incluidos el director de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright.
Además, un nuevo enviado estadounidense, John Barrett, llegó a Caracas este jueves. Su tarea será supervisar un plan de EE. UU. destinado a conducir a nuevos comicios en Venezuela, según el informe.