Sergio Lavandero, destacado científico y Premio Nacional, se encuentra en plena campaña para convertirse en el próximo rector de la Universidad de Chile. Con las elecciones programadas para el 12 de mayo, el candidato impulsa cambios institucionales significativos, siendo el más notable la reducción en la extensión de las carreras universitarias.
Lavandero sostiene que la estructura académica actual ha quedado obsoleta, especialmente al compararla con los modelos internacionales. En particular, señaló a la medicina y la ingeniería como áreas donde los plazos actuales, que suelen superar los siete años, podrían condensarse.
"Tenemos que hacer cambios profundos y probablemente tendremos que acortar las carreras", afirmó Lavandero en una entrevista. El candidato aclaró que su propuesta apunta a reducir el número de años necesarios para graduarse y no a la eliminación de programas específicos.
Modernización de la estrategia institucional
Más allá de la duración de las carreras, Lavandero enfatizó la necesidad de que la institución se anticipe a los cambios demográficos. Señaló que la universidad ya no puede depender del modelo tradicional de estudiantes que ingresan entre los 18 y 25 años.
"Vamos a recibir estudiantes de todos los grupos etarios", declaró Lavandero. "Tendremos alumnos entrando y saliendo a lo largo de toda su vida". A su juicio, la universidad debe prepararse para una trayectoria educativa más fluida si desea seguir siendo relevante en una sociedad en constante cambio.
Lavandero también abordó la preparación académica de los estudiantes de primer año, citando datos de la OCDE que evidencian brechas de habilidades entre los graduados chilenos. Propuso que la universidad debe cerrar estas brechas de manera más efectiva durante los primeros años de pregrado.
Esta es la segunda vez que Lavandero postula a la rectoría. Compite contra al menos otros tres candidatos para liderar la "Casa de Bello" durante los próximos cuatro años. Su plataforma incluye una postura más firme frente a las tomas y protestas estudiantiles, así como una revisión integral de las prácticas de gestión de la institución y su relación con el club de fútbol Azul Azul.
A medida que se acercan los comicios, el candidato sostiene que la Universidad de Chile tiene la responsabilidad histórica de marcar el estándar para el país. Argumenta que, al acortar las carreras y modernizar la gestión, la universidad podrá abordar de mejor manera las desigualdades presentes en el sistema de educación pública nacional.