Los pasajeros comenzaron a desembarcar este domingo de un crucero anclado frente a la costa de Tenerife, dando inicio a una operación internacional de evacuación en las Islas Canarias. El buque, donde se ha confirmado un brote de hantavirus, llegó al puerto español durante la jornada para facilitar el traslado de las personas a bordo.
Según informes de France 24, el proceso de evacuación avanzó pocas horas después de que el barco echara el ancla. Las autoridades locales y los responsables sanitarios coordinaron el desembarco para garantizar que los pasajeros pudieran regresar a sus países de origen manteniendo los protocolos médicos necesarios.
Recomendaciones de expertos sobre seguridad pública
Los expertos en salud pública han actuado con rapidez para gestionar la posible alarma ante la situación. Al abordar las preocupaciones sobre un contagio más amplio, el especialista en salud Christian Brechot instó a la población a mantener la calma, declarando explícitamente que la situación actual "no tiene nada que ver con el COVID".
Otros expertos han reforzado esta perspectiva, señalando que el hantavirus supone un "riesgo muy bajo" para el público general. Si bien la situación en el barco requirió una intervención inmediata para proteger la salud de los pasajeros, las autoridades subrayaron que el virus no se considera una amenaza significativa para la comunidad en España ni en ningún otro lugar.
Hasta la tarde del domingo, la prioridad de las autoridades seguía siendo el procesamiento seguro de los pasajeros y la implementación de controles médicos para quienes pudieron haber estado expuestos al virus. Se esperan nuevas actualizaciones sobre el estado de salud de los pasajeros a medida que concluya la evacuación.