Los vuelos comerciales han vuelto a operar en el Aeropuerto Internacional Imán Jomeini de Teherán tras una suspensión de 58 días provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. La reapertura del espacio aéreo se produce en un momento en que Estados Unidos se enfrenta a un plazo legislativo crítico respecto a la continuación de las hostilidades.
Las autoridades iraníes anunciaron la reanudación de los vuelos en el aeropuerto, que había permanecido cerrado desde el inicio del conflicto. Según Al Jazeera, el tráfico aéreo comenzó a normalizarse gradualmente el 25 de abril, con ocho aerolíneas nacionales operando actualmente vuelos a 15 destinos, entre ellos Estambul, Mascate, China y Rusia.
A pesar de la reapertura, el volumen de vuelos sigue siendo una fracción de los niveles previos a la guerra. Antes del conflicto, el aeropuerto gestionaba habitualmente 150 vuelos diarios. Ramin Kashef Azar, director ejecutivo de la Ciudad Aeroportuaria Imán Jomeini, declaró a Al Jazeera que el regreso de las aerolíneas extranjeras dependerá de la estabilidad política y de las evaluaciones de riesgo individuales de cada compañía.
Aunque se informa que la infraestructura aeroportuaria está operativa al 95 por ciento, la Organización de Aviación Civil de Irán señaló que 20 aeronaves fueron destruidas y ya no están en condiciones de volar.
Víctimas y crisis marítima
Mientras la aviación se recupera lentamente, el sector marítimo enfrenta un creciente número de fallecidos. El jefe del sindicato de la marina mercante de Irán, Saman Rezaei, informó a Al Jazeera que al menos 44 marinos iraníes han muerto y 29 han resultado heridos desde el inicio de la guerra.
Rezaei, en representación del Sindicato de Marinos Mercantes de Irán, detalló a Al Jazeera el desglose de las víctimas, incluyendo 22 marinos civiles, 16 pescadores y seis trabajadores portuarios fallecidos entre el 28 de febrero y el 1 de abril. Señaló que estas cifras no incluyen a los miembros de la armada iraní abatidos por las fuerzas estadounidenses e israelíes.
Rezaei ha presentado quejas ante la Organización Marítima Internacional (OMI) de la ONU, atribuyendo las muertes a los ataques contra puertos y flotas comerciales iraníes en el Golfo y en aguas territoriales. Asimismo, informó que nueve marinos siguen desaparecidos y describió la angustia psicológica de las tripulaciones atrapadas en zonas de guerra durante 60 días.
Agitación laboral global
El conflicto en Oriente Medio y el aumento de los costes energéticos están impulsando manifestaciones laborales generalizadas en el Día Internacional de los Trabajadores. En diversas partes del mundo, los sindicatos protestan por el impacto económico de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La Confederación Europea de Sindicatos declaró a los medios que los trabajadores se niegan a pagar el precio de la guerra. En Filipinas, líderes del grupo SENTRO y de la organización política Bayan dijeron a la prensa que la situación está profundamente ligada a la crisis global y que los picos sin precedentes en los precios del combustible provocarán exigencias de alivio económico.
En Sudamérica, se han registrado protestas en Chile, Bolivia y Venezuela. En Argentina, trabajadores en Buenos Aires se manifestaron contra la reforma de las protecciones laborales impulsada por el presidente Javier Milei. Mientras tanto, en Cuba, el Ministerio de Asuntos Exteriores organizó un acto en respuesta a lo que calificó como agresiones estadounidenses y un cerco energético.
En Estados Unidos, el futuro político del conflicto sigue siendo incierto. France 24 informa que los legisladores estadounidenses se encuentran estancados sobre la Resolución de Poderes de Guerra. Esta legislación exige que el Congreso apruebe la continuidad de las acciones militares o retire las tropas una vez que las hostilidades alcancen los 60 días, un plazo que se acerca sin que exista un acuerdo legislativo.