Según la tradición histórica reportada por biobiochile.cl, los defensores de la fortaleza de Masada, situada cerca de Jerusalén, se suicidaron colectivamente el 14 de abril del año 73 d.C. para evitar ser capturados por el Imperio Romano.
El suceso tuvo lugar durante un periodo de intensa rebelión en Judea. Durante el siglo I, el dominio romano en Palestina desencadenó frecuentes levantamientos, liderados por facciones como los zelotes.
Las fuerzas romanas rodearon la fortaleza con miles de legionarios. El ejército imperial estableció campamentos alrededor del perímetro y construyó una enorme rampa de piedra para alcanzar la cima de la fortaleza.
La caída de la fortaleza
Las tropas romanas utilizaron un ariete para romper las murallas. Aunque los defensores sitiados lograron erigir una segunda línea de defensa, el fuego terminó por debilitar la estructura, dejando su posición en una situación crítica.
Ante la derrota inminente, el líder Eleazar Ben-Yair instó a sus seguidores a elegir la muerte antes que la esclavitud. El medio informó que, según el historiador Flavio Josefo, los defensores decidieron quitarse la vida en lugar de rendirse.
Algunos relatos históricos sugieren que el evento pudo haber sido una masacre en lugar de un suicidio voluntario. La historia de este episodio sigue siendo un importante objeto de estudio sobre el asedio romano a Judea.