Un ataque con explosivos tuvo como objetivo el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi en Palmira, Valle del Cauca, la noche del viernes. Este constituye el segundo ataque militar registrado en el suroeste de Colombia en menos de 24 horas, según informó cooperativa.cl.
El ataque nocturno no dejó víctimas mortales, pero causó daños significativos a la infraestructura militar. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron un vehículo completamente destruido y reducido a chatarra a un costado de la carretera, según reportó el medio.
Las investigaciones preliminares del Ejército colombiano señalan como presuntos responsables a la columna Jaime Martínez de las disidencias de las FARC, un grupo vinculado al alias 'Iván Mordisco', el hombre más buscado del país.
"Este hecho causó daños a la infraestructura militar y puso en riesgo a la comunidad. Por el momento, nuestras tropas reportan que no hay víctimas", declaró el Ejército.
Escalada de violencia en el Valle del Cauca
El atentado en Palmira se suma a un ataque ocurrido durante la mañana en Cali, capital del departamento, donde un minibús explotó tras el lanzamiento de explosivos contra el Batallón Pichincha. Tampoco se reportaron víctimas en el incidente de Cali.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, condenó ambos ataques calificándolos como "actos terroristas inaceptables". Señaló que estas agresiones confirman una escalada de la violencia en la región.
"Los ataques de hoy en Cali y en Palmira son actos terroristas inaceptables que confirman que el Valle enfrenta una escalada de violencia que no espera", expresó Toro a través de su cuenta en X. Asimismo, anunció que el sábado se llevará a cabo un consejo de seguridad para evaluar la situación.
Por su parte, el general de la Policía, William Rincón, manifestó su total rechazo a los atentados y ordenó una investigación exhaustiva. "He ordenado el despliegue de todas nuestras capacidades para investigar lo ocurrido... estamos trabajando de manera coordinada para dar con los responsables de esta ola de violencia", afirmó Rincón.
En el ataque matutino en Cali, el Ejército halló tres explosivos dentro del cantón militar y otro más en las inmediaciones. La Defensoría del Pueblo de Cali también informó que dos cilindros fueron lanzados hacia el batallón, aunque no llegaron a detonar.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, afirmó que la ciudad se encuentra actualmente "bajo una ofensiva criminal". Eder hizo un llamado a mejorar la coordinación institucional para enfrentar a las disidencias de las FARC, el grupo guerrillero del ELN y otras organizaciones criminales que operan en la estratégica región del suroeste.