El líder palestino Marwan Barghouti ha sido objeto de una serie de agresiones violentas en las prisiones israelíes durante las últimas semanas, según ha denunciado su defensa legal.
El abogado Ben Marmiliari declaró este miércoles que el dirigente de alto rango de Fatah, de 66 años, ha sufrido tres ataques distintos durante los meses de marzo y abril. Marmarelli difundió este comunicado a través del canal de Telegram de la Oficina de Medios de Prisioneros Palestinos.
El abogado señaló un patrón de "violaciones crecientes" durante el tiempo de detención de Barghouti. Informó, además, que Barghouti quedó ensangrentado tras una fuerte paliza sufrida en la prisión de Ganot, en el centro de Israel, el pasado 8 de abril.
Marmarelli afirmó que las autoridades penitenciarias denegaron las solicitudes de asistencia médica tras el incidente del 8 de abril. Esto se suma a un ataque previo ocurrido el año pasado que, según reportes de aljazeera.com, le provocó lesiones en la cabeza y cuatro costillas rotas.
Patrón de abuso físico
El abogado detalló un incidente específico ocurrido el 25 de marzo, mientras Barghouti era trasladado de la prisión de Megiddo a Ganot. Según Marmarelli, los guardias "asaltaron su celda con un perro, lo obligaron a tumbarse en el suelo y, a continuación, el perro lo atacó repetidamente".
La campaña internacional "Free Marwan" también emitió un comunicado respecto al periodo de Barghouti en aislamiento. El grupo afirmó que el líder ha enfrentado "nuevos y brutales ataques" mientras permanecía recluido en las prisiones de Megiddo y Ramon.
Marmarelli describió su reciente visita de cinco horas con Barghouti como "dura e inhumana". El abogado relató que tanto él como su cliente se vieron obligados a gritar a través de un cristal para poder comunicarse.
A pesar de las condiciones, el abogado describió a Barghouti como alguien "con la mente aguda, concentrado y plenamente atento a los acontecimientos fuera de los muros de la prisión", según informa aljazeera.com.
Barghouti cumple actualmente cinco cadenas perpetuas en prisiones israelíes por cargos relacionados con ataques durante la segunda Intifada. Es considerado una figura central en la política palestina debido a su capacidad para unir a diversas facciones políticas.
Las tensiones recientes en el sistema penitenciario incluyen una nueva ley israelí que permite el uso unilateral de la pena de muerte para los palestinos. Según el informe, esta ley ha generado temores de ejecuciones masivas para los detenidos bajo cargos de "terrorismo".