Líderes políticos y económicos se reunieron en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, para abordar la creciente fragmentación del orden internacional basado en reglas, según informa thediplomat.com.
La cumbre de 2026 sirvió como un reconocimiento colectivo de que el sistema internacional establecido no solo está bajo presión, sino que está siendo renegociado activamente. Los debates se centraron en un giro hacia la "ley del más fuerte" y el uso de aranceles y la presión económica como principales herramientas diplomáticas.
De acuerdo con thediplomat.com, la pregunta central que enfrentó la cumbre no era si el orden global se está fragmentando, sino qué tipo de orden lo reemplazará, quién lo moldeará y a qué costo.
Un giro hacia la geopolítica transaccional
La cumbre puso de relieve un alejamiento de los principios compartidos hacia un sistema definido por los acuerdos bilaterales. El encuentro reflejó una realidad creciente en la que la soberanía debe enfrentarse a una nueva era de geopolítica transaccional.
Los observadores del evento señalaron que el estado actual de las cosas se siente como un "post-mortem" del sistema internacional anterior. Esta transición sugiere un mundo donde los intereses estratégicos y la capacidad de presión económica prevalecen sobre las normas internacionales establecidas.