La Era
21 abr 2026 · Actualizado 08:41 UTC
Internacional

Sudán condena la conferencia de donantes en Berlín por considerarla una injerencia en sus asuntos internos

El gobierno sudanés ha calificado de 'inaceptable' la cumbre de donantes organizada por Alemania, tras denunciar que el encuentro se llevó a cabo sin consultar a Jartum.

Isabel Moreno

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Sudán condena la conferencia de donantes en Berlín por considerarla una injerencia en sus asuntos internos
Sudan government officials at a diplomatic summit

El gobierno de Sudán arremetió este miércoles contra una conferencia de donantes organizada por Alemania, calificándola de "sorprendente e inaceptable" y denunciando una interferencia en los asuntos internos del país. Según informó France 24, funcionarios de Jartum criticaron que la reunión en Berlín se haya organizado sin haber sido consultados previamente.

El objetivo de la conferencia es reactivar las debilitadas negociaciones de paz y movilizar ayuda para una de las crisis humanitarias más graves del mundo. No obstante, el gobierno sudanés advirtió que participar con grupos paramilitares en este tipo de foros socava la soberanía del Estado.

La brutal guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar, entra ya en su cuarto año. El encuentro en Berlín reúne a agencias de ayuda, grupos de la sociedad civil y diversos gobiernos, pero destaca la ausencia de representantes tanto del ejército como de las RSF.

Una catástrofe humanitaria

El canciller alemán, Friedrich Merz, describió previamente el conflicto como "la mayor crisis humanitaria de nuestro tiempo, que no suele recibir mucha atención pública", según reporta France 24. El conflicto ha provocado el desplazamiento de 11 millones de personas, mientras que el doble de esa cifra se enfrenta a la hambruna.

La violencia reciente se ha intensificado; las Naciones Unidas informaron que casi 700 civiles han muerto en ataques con drones desde enero. Estos ataques han tenido como objetivo específico la región de Kordofán Sur y el estado del Nilo Azul.

A pesar de la violencia persistente, han surgido algunos signos de estabilidad en la capital. El ejército recuperó el control de Jartum el año pasado, lo que ha permitido el regreso de aproximadamente 1,7 millones de personas, según datos de la ONU.

En algunos sectores de la ciudad, las labores de reconstrucción han comenzado y los mercados han vuelto a abrir sus puertas. Incluso esta semana se llevaron a cabo los exámenes nacionales de secundaria, tras dos años de cierre de las escuelas.

Sin embargo, las cicatrices físicas de la guerra siguen siendo evidentes. Los residentes describen un panorama de destrucción y pérdida.

"Tres años de guerra han agotado a la gente. Hemos perdido el trabajo, los ahorros y cualquier sensación de estabilidad", comentó Amgad Ahmed, de 42 años, residente de Omdurman.

Al-Basheer Babker al-Basheer, de 41 años, quien regresó recientemente a la capital, describió la vista del centro de la ciudad como "desgarradora". Señaló que las paredes de su antigua universidad están ahora ennegrecidas por el conflicto.

Esta cumbre en Berlín se produce tras otros intentos diplomáticos fallidos organizados por Londres y París durante los últimos dos años, según el medio de comunicación.

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