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26 abr 2026 · Actualizado 19:44 UTC
Cultura

Saros, lo nuevo de Housemarque, se perfila como un posible candidato al Juego del Año de 2026

El próximo roguelite, Saros, introduce un ecosistema dinámico y mecánicas tácticas de gestión de energía a la emblemática jugabilidad de 'bullet hell' del estudio.

Lucía Paredes

2 min de lectura

Saros, lo nuevo de Housemarque, se perfila como un posible candidato al Juego del Año de 2026
Gameplay footage from the upcoming game Saros

Housemarque se prepara para el lanzamiento de Saros, un nuevo rogulate en tercera persona que promete evolucionar el ADN de jugabilidad que caracteriza al estudio. Según una reseña de fayerwayer.com, el título se presenta como el sucesor del éxito previo de la compañía, Returnal, ofreciendo un universo más poblado y flexible.

Ambientado en el hostil planeta Carcosa, el juego sigue a Arjun, un agente de la corporación Soltari. Aunque la misión oficial consiste en una operación de rescate de colonos desaparecidos, el medio informa que Arjun posee motivaciones personales y obsesivas que impulsan la narrativa.

A diferencia de la sensación de aislamiento que se vivía en Returnal, Saros cuenta con un centro de mando vivo donde los jugadores interactúan con tripulantes y colonos supervivientes. El juego utiliza un estilo de "mitología fragmentada", transmitiendo elementos de la historia a través de hologramas y registros de audio para evitar interrumpir la acción.

Combate táctico y gestión de energía

La jugabilidad se centra en un combate de "bullet hell" de alta intensidad. Fayerwayer.com señala que la pantalla se ve frecuentemente inundada de proyectiles, lo que exige una precisión extrema, similar a la de títulos recientes como Doom.

Una innovación clave es el escudo Soltari, que funciona más como una herramienta táctica de gestión de energía que como una simple protección. Los jugadores deben absorber proyectiles de colores específicos para cargar una barra de potencia, que luego puede liberarse mediante rayos de alta frecuencia o sierras mecánicas.

Las mecánicas de control también incluyen "recargas perfectas" y un "hiper-impulso" para ataques frontales. La reseña destaca que el juego requiere una sincronización total entre los reflejos del jugador y la adaptación estratégica.

Aunque Housemarque sugirió anteriormente que la era de los juegos arcade había terminado, la crítica sostiene que Saros demuestra lo contrario. El medio describe el juego como la "culminación de 30 años dedicados a la acción pura", contando con audio 3D inmersivo y respuesta háptica a través del mando DualSense.

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