El presidente de Independiente, Néstor Grindetti, cuestionó la decisión de la Conmebol de excluir a su club de la Copa Sudamericana 2025, tras los incidentes violentos ocurridos durante el partido frente a Universidad de Chile.
En declaraciones a TyC Sports, Grindetti sostuvo que las sanciones —que incluyen la eliminación del torneo y la obligación de jugar partidos a puertas cerradas— representan un castigo excesivo para el conjunto argentino.
"No digo que Independiente no deba recibir una sanción, pero una sanción de este tipo. La responsabilidad sobre Independiente me parece exagerada", afirmó Grindetti.
El dirigente del club culpó directamente al comportamiento de la hinchada chilena por el caos desatado durante el encuentro del torneo.
Grindetti describió cómo vio a los aficionados lanzando objetos de gran tamaño y señaló que hubo personas heridas en el lugar.
"Vi cómo los chilenos lanzaban hasta inodoros enteros. Había gente con la cabeza abierta... los chilenos estaban fuera de control", relató.
Responsabilidad compartida
Grindetti sostuvo que la dirigencia del club intentó intervenir durante los disturbios solicitando la suspensión del partido mientras los hechos sucedían.
Argumentó que la culpa por la pérdida del orden debe repartirse entre todas las partes involucradas y no centrarse únicamente en su club.
"Desde el primer momento reconocí que hubo errores, pero errores concurrentes. Independiente no es el único responsable", añadió.
El directivo también criticó al sistema del fútbol chileno, alegando una falta de neutralidad respecto al incidente.
Grindetti afirmó que el fútbol chileno brindó un apoyo unilateral a Universidad de Chile tras los enfrentamientos.
"Vi cómo todo el sistema del fútbol chileno se volcó a favor de la 'U' y no vi lo mismo en Argentina", concluyó.