El Gobierno de Colombia ha ofrecido una recompensa de 1.000 millones de pesos —aproximadamente 277.000 dólares— por información que ayude a identificar a los responsables de las recientes amenazas de muerte contra candidatos presidenciales.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció la recompensa este domingo, señalando que las autoridades pretenden "garantizar un proceso electoral seguro" y neutralizar los riesgos de cara a la primera vuelta del próximo 31 de mayo.
Publicaciones recientes en redes sociales del expresidente Álvaro Uribe han puesto de relieve una preocupante tendencia de intimidación dirigida. Uribe compartió una corona funeraria y un obituario falso de la senadora Paloma Valencia, calificando a los autores de estos actos como "bandidos cobardes".
"No podemos permitir que la delincuencia siga haciendo lo que le da la gana", afirmó Uribe, señalando que otras figuras políticas, entre ellos Abelardo de la Espriella y María Fernanda, también han sido objeto de amenazas.
De la Espriella, candidato por el movimiento Defensores de la Patria, se hizo eco de este sentimiento, acusando al actual gobierno y a sus aliados de utilizar el "narco-terrorismo" para socavar la democracia.
Escalada de la violencia política
La Misión de Observación Electoral (MOE) reportó más de 100 casos de agresiones contra actores políticos en todo el país durante 2025.
Esta ola de violencia se suma al ataque ocurrido el 7 de junio contra el precandidato presidencial Miguel Uribe, lo que ha aumentado el temor sobre la estabilidad del proceso democrático.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, negó las acusaciones de sesgo político en las labores de seguridad, asegurando que el Gobierno ha brindado protección a todos los candidatos, incluidos los de la oposición.
"Las autoridades están actuando para esclarecer estos hechos y reforzar la protección", afirmó Benedetti a través de X.
Ante la creciente tensión, la Unidad Nacional de Protección (UNP) anunció que incrementará las medidas de seguridad para los 14 candidatos presidenciales inscritos y sus respectivos compañeros de fórmula.
El expresidente Iván Duque describió las amenazas como un "ataque directo a la democracia colombiana" y un retroceso hacia las épocas más oscuras del país.
Por su parte, la senadora Valencia declaró que, aunque las amenazas son graves, no detendrán su campaña para luchar por un país libre de miedo.