Apple ha aceptado pagar un total de 250 millones de dólares (184 millones de libras esterlinas) para resolver una demanda colectiva que acusa a la compañía de engañar a los compradores de iPhone sobre sus capacidades de inteligencia artificial, según informa bbc.com.
El acuerdo, presentado el martes ante un tribunal federal de California, resuelve las reclamaciones de que el gigante tecnológico utilizó publicidad engañosa para promocionar su conjunto de funciones 'Apple Intelligence' y una versión mejorada del asistente de voz Siri.
Aunque la compañía aceptó el acuerdo, Apple no admitió haber cometido ninguna falta. La compensación cubre a las personas que compraron un iPhone 15 o iPhone 16 entre junio de 2024 y marzo de 2025.
Los compradores que cumplan con los requisitos recibirán pagos que oscilan entre los 25 y los 95 dólares.
Una portavoz de Apple declaró que la demanda se centraba específicamente en "la disponibilidad de dos funciones adicionales" dentro de un despliegue mucho más amplio de Apple Intelligence.
"Hemos resuelto este asunto para mantener nuestro enfoque en lo que mejor sabemos hacer: ofrecer los productos y servicios más innovadores a nuestros usuarios", afirmó la portavoz.
Alegaciones de marketing engañoso
Los abogados de los demandantes presentaron una demanda revisada la semana pasada, alegando que la campaña de marketing de Apple para sus funciones de IA constituyó publicidad engañosa.
Según bbc.com, el equipo legal sostuvo que Apple promocionó capacidades que no existían en el momento del lanzamiento y que podrían tardar años en llegar.
"Apple promocionó capacidades de IA que no existían en ese momento, no existen ahora y no existirán durante dos años o más, si es que llegan a existir, todo ello mientras las comercializaba como una innovación revolucionaria", escribieron los abogados.
La demanda sostiene que Apple lanzó esta campaña de marketing para mantenerse a la par de competidores como OpenAI y Anthropic.
Los críticos han señalado con frecuencia al actual director ejecutivo, Tim Cook, sugiriendo que su liderazgo carece de la innovación necesaria para competir en el cambiante panorama de la IA.
Un punto central de la disputa fue la promesa de una transformación de Siri. La demanda alega que Apple comercializó una versión del asistente que evolucionaría de una "interfaz de voz limitada a un asistente de IA personal completo".
Sin embargo, los abogados de los demandantes señalaron que la tecnología prometida no se materializó. "El iPhone 16 se entregó a los consumidores sin 'Apple Intelligence', y el Siri mejorado nunca llegó", indicaron los abogados, según el informe.