Investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres han informado que una nueva inyección de acción prolongada podría cambiar radicalmente el tratamiento de la hipertensión. Los hallazgos, publicados en JAMA, detallan un ensayo global con 663 adultos cuya presión arterial se mantenía elevada a pesar de seguir su medicación diaria habitual.
Los participantes que recibieron el fármaco experimental zilebesiran junto con su terapia convencional mostraron reducciones de presión arterial significativamente mayores que aquellos que dependieron únicamente del tratamiento estándar. El estudio, denominado KARDIA-2, sugiere que este medicamento ofrece una alternativa duradera al régimen de pastillas diarias, que a muchos pacientes les resulta difícil mantener.
Actuando sobre el hígado para controlar la hipertensión
El zilebesiran utiliza tecnología de interferencia de ARN para abordar la raíz de la regulación de la presión arterial. Su mecanismo consiste en inhibir la producción hepática de angiotensinógeno, una proteína esencial en los mecanismos de control de la presión arterial del cuerpo. Al suprimir esta proteína, el fármaco permite que los vasos sanguíneos se relajen de manera más eficaz.
"La hipertensión es un problema de salud mundial, ya que las tasas de control de la presión arterial siguen siendo bajas, y es una de las principales causas de infartos y accidentes cerebrovasculares", señaló el Dr. Manish Saxena, especialista en hipertensión del Barts Health NHS Trust y autor principal del estudio. "Este estudio demuestra la eficacia y seguridad del zilebesiran cuando se añade a los fármacos antihipertensivos de primera línea más utilizados".
El Dr. Saxena destacó la comodidad del nuevo enfoque. "La novedad de este tratamiento reside en su larga duración; administrar una sola inyección cada seis meses podría ayudar a millones de pacientes a gestionar mejor su condición", añadió.
La presión arterial alta es un problema de salud generalizado que afecta a aproximadamente uno de cada tres adultos en el Reino Unido. Si no se controla, esta afección se convierte en un factor determinante para eventos de salud fatales, incluyendo accidentes cerebrovasculares e infartos.
El desarrollo del fármaco continúa. Actualmente, los investigadores están llevando a cabo un ensayo de fase 2 de seguimiento, el KARDIA-3, para determinar si el medicamento aporta beneficios específicos a pacientes con enfermedades cardiovasculares establecidas. Está previsto que a finales de este año comience un estudio global más amplio para determinar si esta inyección puede reducir directamente la incidencia de eventos cardiovasculares graves y fallecimientos.
La investigación fue financiada por Alnylam Pharmaceuticals. El Barts Health NHS Trust actuó como centro principal del ensayo, logrando inscribir a más participantes que cualquier otro centro en Europa.