Un guardia solitario sigue velando por el yacimiento funerario de Bajrawiya, en la isla de Meroe (Sudán), a pesar del conflicto que mantiene enfrentados al ejército sudanés y a las Fuerzas de Apoyo Rápido, según informa France 24.
El sitio alberga 140 pirámides construidas durante el periodo meroítico del Reino de Kush. Muchas de estas estructuras han sufrido daños considerables a lo largo de los siglos, desde la pérdida de sus cimas hasta el colapso total.
Los registros históricos revelan que algunas pirámides fueron destruidas en el siglo XIX por buscadores de tesoros europeos que utilizaron dinamita. Daños más recientes han sido provocados por dos siglos de exposición a la lluvia y la arena.
Un legado bajo amenaza
El actual guardián, descendiente de una larga estirpe de cuidadores, permanece en su puesto incluso cuando la guerra entra en su tercer año. El hombre expresó un profundo compromiso con la preservación del lugar.
"Espero permanecer cerca de estas pirámides y nunca abandonarlas", afirmó el guardia, según recoge France 24.
La supervivencia del yacimiento sigue siendo incierta mientras la guerra civil continúa desestabilizando la región.