La expansión militar
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció el 28 de mayo de 2026 que ha ordenado al ejército israelí tomar el control del 70% de la Franja de Gaza. Esta directriz supone una violación formal del acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos en octubre de 2025, que limitaba la presencia de las fuerzas israelíes a una línea de demarcación que abarcaba el 53% del territorio.
Desde un asentamiento en Cisjordania, Netanyahu justificó esta expansión como una maniobra táctica necesaria para su gobierno, que atraviesa un periodo de inestabilidad política ante las próximas elecciones. "Estamos asfixiando a Hamás", declaró el primer ministro, justificando así el avance hacia las zonas de la Franja que aún permanecían bajo control palestino.
El colapso del acuerdo
Según informes de Al Jazeera, el ejército israelí mantiene actualmente el control sobre aproximadamente el 60% del territorio. La nueva orden exige una expansión adicional del 10%, lo que desmantela de facto los límites territoriales establecidos por el plan de paz de 2025 y amenaza con hacer colapsar el frágil marco del alto el fuego.
La estrategia militar implica un avance gradual hacia el oeste, una tendencia documentada desde abril de 2026. The Guardian informa que las fuerzas respaldadas por Israel han estado desalojando activamente a los residentes de sus hogares y refugios a lo largo de la línea de demarcación actual, obligando a los civiles a abandonar la zona.
Esta frontera, conocida a menudo como la "línea amarilla", ha servido como zona desmilitarizada desde el inicio de la tregua. Bajo el acuerdo de octubre, las fuerzas israelíes han mantenido una extensa tierra de nadie al oeste de sus posiciones, lo que les otorga autoridad para atacar a cualquier persona considerada una amenaza. The Guardian señala que más de 900 palestinos han muerto por ataques aéreos y fuego directo dentro de estas zonas desde que se implementó el alto el fuego hace ocho meses.
A medida que el ejército maniobra para consolidar el control sobre el territorio adicional, las condiciones humanitarias en la región siguen siendo críticas. Esta expansión lleva al límite el marco de paz existente, generando una profunda preocupación sobre el futuro del alto el fuego y la seguridad de la población civil en las áreas restantes de la Franja de Gaza.