El ejército israelí acabó con la vida de Ali Yusuf Harshi, secretario personal y sobrían del líder de Hezbolá, Naim Qassem, durante un bombardeo en Beirut la noche del jueves.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un comunicado confirmando que el ataque tuvo como objetivo la zona de Beirut. El ejército identificó a Harshi como una figura clave responsable de la gestión y seguridad de la oficina de Qassem.
Funcionarios israelíes desmintieron las informaciones que indicaban la muerte del secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, en la operación, según informó la agencia EFE.
Los ataques se expanden por todo el Líbano
Más allá del ataque en Beirut, el ejército israelí bombardeó dos puentes sobre el río Litani, en el sur del Líbano. Las FDI alegaron que Hezbolá utilizaba estos pasos para el transporte de armamento.
Las fuerzas israelíes también atacaron al menos diez depósitos de armas pertenecientes al grupo. Según funcionarios pakistaníes, estas incursiones se produjeron a pesar de un acuerdo de alto el fuego que involucraba a Irán y en el que el Líbano debía estar incluido.
El primer ministro, Benjamin Netanyahu, y las FDI sostienen que el alto el fuego no incluye al Líbano. Tras la entrada en vigor del acuerdo el pasado miércoles, Israel lanzó una intensa ofensiva de bombardeos en todo el país, la cual ha dejado un saldo de más de 250 muertos.
Las autoridades libanesas informan que la cifra de víctimas mortales tras los bombardeos y las operaciones terrestres israelíes ha superado los 1.700.
Los combates en el sur del Líbano se han cobrado la vida de 12 soldados israelíes. Por su parte, los ataques de Hezbolá también causaron la muerte de dos civiles en el norte de Israel. Asimismo, un error por parte de un tanque israelí provocó la muerte de un civil en Misgav Am, una localidad situada cerca de la frontera con el Líbano.