La violencia persiste a pesar de los anuncios diplomáticos
Los ataques con drones israelíes en el sur del Líbano dejaron al menos ocho muertos este martes, incluyendo a un padre y sus dos hijos, según reportes de France 24 y El Financiero. La violencia se extendió por todo el distrito de Nabatieh, causando una destrucción generalizada y numerosos heridos, a pesar de las afirmaciones del presidente Donald Trump de que Israel y la milicia de Hezbolá, respaldada por Irán, habían acordado reducir las hostilidades.
Tensiones al límite entre Washington y Jerusalén
Las tensiones diplomáticas entre Washington y Jerusalén se han intensificado tras los ataques. Según Cooperativa, que cita informes de Axios, el presidente Trump reprendió al primer ministro Benjamin Netanyahu durante una llamada telefónica el lunes, espetándole al líder israelí: "Estás jodidamente loco". Según se informa, el exabrupto se produjo después de que Netanyahu insistiera en que autorizaría ataques contra los suburbios del sur de Beirut si Hezbolá no cesaba sus ofensivas contra el norte de Israel.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que Israel se había abstenido previamente de atacar Beirut para facilitar las negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán, las cuales buscan vincular un alto el fuego en el Líbano a un acuerdo regional más amplio. Sin embargo, Netanyahu informó a Trump que su postura se mantenía inamovible, lo que provocó la actual escalada. Aunque el gobierno libanés confirmó que Hezbolá había aceptado un cese al fuego, Netanyahu declaró posteriormente en redes sociales que Israel reanudaría las operaciones ofensivas en Beirut si el grupo continuaba con sus ataques.
Una incursión sin precedentes
Hezbolá ha mantenido su ofensiva, lanzando decenas de proyectiles y drones contra posiciones militares y zonas civiles israelíes. Este intercambio constante ha generado un ambiente de pánico en la capital libanesa, donde miles de personas huyen ante la amenaza de un ataque israelí contra los suburbios del sur de la ciudad. Las fuerzas israelíes están llevando a cabo actualmente su incursión militar más profunda en el Líbano en 26 años.
El conflicto ha puesto en peligro los esfuerzos diplomáticos de alto nivel, incluida una segunda ronda de conversaciones entre negociadores israelíes y libaneses programada para el martes y miércoles en Washington. Estas discusiones, que comenzaron en abril, representan el primer diálogo formal entre ambas naciones en más de tres décadas. Hezbolá, no obstante, ha rechazado participar directamente en estas conversaciones, prefiriendo depender de la presión ejercida por Irán.
Para agravar la crisis diplomática, Irán anunció que suspenderá sus propias negociaciones con la administración Trump en represalia por los ataques israelíes en territorio libanés. Los combates en el Líbano se han convertido ahora en un obstáculo significativo para el incipiente acuerdo que Estados Unidos intenta mediar para estabilizar la región.