La Era
15 abr 2026 · Actualizado 14:19 UTC
Economía

México prepara una segunda ola de nearshoring para 2027

La revisión del T-MEC en 2026 detonará una nueva oleada de inversiones industriales, concentrando el 40% de los proyectos en el sector de autopartes.

Fernanda Castillo

2 min de lectura

México prepara una segunda ola de nearshoring para 2027
Industrial manufacturing plant in Mexico.

Las empresas con operaciones en México enfrentan un nuevo mapa logístico antes de que la segunda ola del nearshoring alcance al país en 2027. La revisión del T-MEC, programada para julio de 2026, funcionará como el catalizador principal para una nueva oleada de proyectos de relocalización industrial.

Los sectores automotriz, electrónico y de dispositivos médicos se encuentran listos para iniciar operaciones. Una vez que el acuerdo se estabilice, el capital que actualmente espera al margen buscará con urgencia suelo industrial disponible.

Este ciclo presenta una diferencia fundamental respecto a la oleada inicial: las reglas de origen son más estrictas. El T-MEC exige que el 75% de las piezas de un vehículo se fabriquen dentro de la región para acceder al mercado sin aranceles. Esta condición inmediata obliga a los proveedores a establecer operaciones locales con rapidez.

La urgencia de la infraestructura local

El sector de autopartes podría absorber cerca del 40% de los nuevos proyectos de nearshoring. Sin embargo, la industria enfrenta un cuello de botella crítico: la falta de capacidades locales en la fabricación de moldes y troqueles.

Expertos recomiendan priorizar la localización en los corredores estratégicos de Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Nuevo León. Estas regiones concentran la mayor densidad de parques industriales con la infraestructura energética y la conectividad logística necesarias para cumplir con las nuevas exigencias de contenido regional.

La diversificación del origen de los componentes definirá la capacidad exportadora de las empresas en los próximos años. Aquellas que no logren integrar proveedores locales quedarán fuera de la cadena de valor automotriz.

De forma paralela, el gobierno mexicano avanza en la digitalización forzada de la logística nacional. La obligatoriedad del Complemento Carta Porte 3.0 del SAT marca el fin del modelo analógico en el transporte de mercancías.

Este trámite ya no es una opción administrativa, sino un requisito indispensable para la operación. El cumplimiento fiscal y la trazabilidad documental se han convertido en la base operativa de cualquier empresa seria que pretenda competir en el nuevo entorno industrial.

Como señaló Fred Smith, fundador de FedEx: "El supply chain no es solo mover cajas. Es mover información". Bajo esta premisa, la eficiencia logística dependerá tanto de la ubicación física de las plantas como de la capacidad de las empresas para gestionar datos bajo las nuevas regulaciones fiscales.

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