Una película perdida hace mucho tiempo, obra del pionero del cine francés Georges Méliès, ha sido identificada entre un lote de rollos antiguos donados a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. El cortometraje mudo de 45 segundos, titulado "Gugusse y el autómata", fue descubierto dentro de un baúl de madera deteriorado que había pasado de generación en generación en una familia de Pensilvania.
Bill McFarland, un profesor jubilado de 76 años residente en Michigan, fue el custodio del baúl durante dos décadas. La colección perteneció originalmente a su bisabuelo, William DeLyle Frisbee, quien recorría las zonas rurales de Pensilvania proyectando cine mudo a principios del siglo XX.
"Era simplemente un baúl lleno de películas que me parecía una lástima tirar", confesó McFarland a la AFP. "Pero no tenía ni idea de qué eran ni de cómo proyectarlas".
Los intentos de McFarland por encontrar un destino para la colección fueron recibidos inicialmente con cautela. Los anticuarios le advirtieron que los rollos de película de nitrato eran altamente inflamables y representaban un riesgo considerable de incendio. El verano pasado, llevó la colección al Centro Nacional de Conservación Audiovisual de la Biblioteca del Congreso en Culpeper, Virginia, para evaluar su valor.
Una pieza única de la historia del cine
El personal del archivo descubrió la película de Méliès empalmada en medio de uno de los 10 rollos. Producido en 1897, el cortometraje apareció apenas dos años después de que los hermanos Lumière realizaran la primera proyección pública de cine en París. Los expertos creen que el rollo recuperado es una copia de tercera generación del original.
Méliès, mago y empresario teatral que más tarde alcanzaría fama internacional con "Viaje a la Luna" (1902), fue uno de los primeros directores en utilizar efectos especiales y narrativas de ficción. George Willeman, responsable de la bóveda de nitrato de la biblioteca, señaló que el hallazgo ofrece una visión poco común de los primeros días de la industria.
"Fue uno de los primeros cineastas", afirmó Willeman. "Y uno de los primeros en sufrir la piratería cinematográfica".
Aunque Méliès terminó cayendo en el olvido y acabó su carrera vendiendo juguetes en una estación de tren de París, su influencia en el medio sigue siendo fundamental. La recuperación de "Gugusse y el autómata" añade un capítulo inédito al catálogo de un hombre que ayudó a transformar el cine primitivo de una simple novedad a una forma de arte narrativo.