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Internacional

Israel evalúa el cambio de régimen en Irán con apoyo potencial de Trump

Líderes israelíes mantienen un silencio público inusual mientras aumentan las especulaciones sobre una posible acción militar estadounidense contra Irán. Analistas sugieren que Jerusalén ve en la actual coyuntura, especialmente con Donald Trump, un momento decisivo para lograr un cambio de gobierno en Teherán. La estrategia israelí parece enfocarse en impulsar a Washington a adoptar medidas maximalistas, priorizando la seguridad a largo plazo.

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Israel Signals Preference for Iranian Regime Change Amid US Military Posturing
Israel Signals Preference for Iranian Regime Change Amid US Military Posturing
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En medio de la creciente especulación global sobre el despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, los líderes israelíes han optado por un silencio estratégico respecto a las acciones de su principal aliado. Expertos señalan que el primer ministro Benjamín Netanyahu considera este momento, con una fuerte presencia militar de EE. UU. y la proximidad de Trump, como una oportunidad de oro para confrontar a Irán, su principal adversario regional, según reportó el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel.

La cautela pública israelí es una táctica deliberada, según Asaf Cohen, exdirector adjunto de inteligencia de señales de Israel, quien indicó que el liderazgo prefiere que Washington lidere la iniciativa debido a su mayor capacidad y legitimidad internacional. No obstante, las consultas privadas son intensas; el jefe de inteligencia militar de Israel, Shlomi Binder, se reunió recientemente con agencias estadounidenses, enfocando las discusiones, según medios israelíes, en posibles objetivos dentro de Irán.

Analistas como Danny Citrinowicz creen que Netanyahu está presionando privadamente a Washington para ejecutar ataques destinados al cambio de régimen, interpretando incluso llamados previos a la moderación como un intento de evitar ataques considerados insuficientemente contundentes. Para Israel, el derrocamiento del régimen en Teherán significaría el fin de la amenaza de misiles balísticos, la eliminación del riesgo nuclear y el debilitamiento de milicias subsidiarias como Hezbolá en Líbano.

Sin embargo, la posibilidad de un conflicto mayor genera preocupación, recordando la represalia iraní tras el enfrentamiento del año pasado, que resultó en el impacto de misiles en Tel Aviv y la muerte de 28 personas. Un asesor del Líder Supremo iraní advirtió esta semana sobre una respuesta "inmediata y sin precedentes" ante cualquier ataque estadounidense, lo que subraya el alto riesgo inherente a la estrategia de cambio de régimen.

Expertos señalan que Irán se encuentra en un punto de vulnerabilidad estratégica, con defensas militares mermadas y protestas internas, lo que hace que el momento sea percibido como un "ahora o nunca" para la acción externa. Cohen argumentó que la racionalidad iraní podría llevar a concesiones, aunque Citrinowicz discrepa, manteniendo que el régimen tiene líneas rojas firmes y que el cambio solo ocurrirá con el apoyo total de EE. UU.

La incertidumbre persiste sobre quién sucedería al liderazgo actual en caso de colapso, y si un nuevo gobierno mantendría una postura menos hostil hacia Israel o sumiría a la región en una guerra civil. A pesar de que las encuestas israelíes muestran apoyo mayoritario a la acción militar, la decisión final recae en una apuesta política calculada por el primer ministro, quien busca restaurar su imagen de líder de seguridad ante las próximas elecciones.

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