Viena ha anunciado planes para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 14 años en Austria. Esta medida convierte al país en uno más que considera restricciones online para proteger a los jóvenes. El gobierno aún no especifica cómo ni cuándo se implementará la norma definitiva en su legislación nacional.
El vicecanciller Andreas Babler del Partido Socialdemócrata defendió la iniciativa ante el parlamento nacional. Argumentó que las plataformas digitales causan adicción y problemas de salud mental graves en los niños. Dijo que es responsabilidad política protegerlos como se hace con el alcohol o el tabaco actualmente.
En el futuro, los menores bajo esta edad estarán protegidos contra algoritmos adictivos según Babler. Otros proveedores de información ya tienen reglas claras para evitar contenido dañino en sus servicios digitales. Estas normas ahora deben aplicarse al espacio digital mediante una legislación específica y rigurosa.
Austria se suma a un grupo creciente de naciones que restringen el acceso a redes sociales infantiles globalmente. Australia prohibió el uso para menores de 16 años en diciembre, siendo la primera nación en hacerlo. Francia aprobó una medida similar para menores de 15 meses en enero del año pasado también.
El presidente francés Emmanuel Macron felicitó a Austria por unirse al movimiento global de protección infantil digital. En Estados Unidos, un jurado encontró que dos gigantes tecnológicos construyeron algoritmos dañinos intencionalmente. Estas sentencias refuerzan la presión regulatoria sobre las grandes empresas de internet en todo el mundo.
El ministro de educación Christoph Wiederkehr enfatizó la necesidad de aprender a usar estas herramientas responsablemente. El secretario de estado para digitalización Alexander Pröll presentó un proyecto de ley para finales de junio próximo. La propuesta incluirá detalles técnicos para verificar las edades al acceder a plataformas sociales sin error.
El gobierno podría utilizar un sistema europeo si está listo, pero buscará un plan nacional si no existe pronto. Christian Hafenecker del partido de extrema derecha criticó la medida como un ataque a la libertad de expresión. Sin embargo, analistas políticos sugieren que la prohibición es popular entre los padres y votantes actuales.
El gobierno busca evocar una sensación de control en tiempos turbulentos según el analista Thomas Hofer. En otros campos como la economía o el déficit presupuestario, las partes gubernamentales están a la defensiva. Esta medida social permite al gobierno ganar terreno político sin grandes costos económicos inmediatos para el estado.
La prohibición se acordó junto con reformas controvertidas en escuelas secundarias y educación democrática nacional. Se reducirá el número de clases de latín mientras se aumentan las lecciones sobre inteligencia artificial moderna. Estos cambios educativos buscan adaptar el currículo a la realidad digital actual para los estudiantes jóvenes.