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Internacional

Liberan a los últimos fieles secuestrados en un ataque a iglesia de Kaduna, Nigeria

Las autoridades nigerianas confirmaron la liberación del grupo restante de fieles secuestrados en la aldea de Kurmin Wali, estado de Kaduna, tras un asalto ocurrido el 18 de enero. Un total de 177 personas fueron tomadas inicialmente, en un incidente que subraya la persistente crisis de seguridad en el país africano.

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All Worshippers Kidnapped in Kaduna Church Attack Reportedly Freed After Two Weeks
All Worshippers Kidnapped in Kaduna Church Attack Reportedly Freed After Two Weeks
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Todos los fieles secuestrados por hombres armados en iglesias de una aldea en el estado norteño nigeriano de Kaduna han sido liberados, según informaron funcionarios. Los asaltantes atacaron Kurmin Wali el 18 de enero mientras se desarrollaban los servicios religiosos, en un acto que forma parte de una ola de secuestros masivos que afecta a Nigeria.

Residentes indicaron a la BBC que 177 personas fueron retenidas inicialmente, aunque once lograron escapar poco después del ataque inicial. Un grupo adicional de 80 personas, que se había refugiado en aldeas vecinas por temor a ser recapturadas, regresó a sus hogares a principios de esta semana, completando la liberación.

La policía no ha revelado los detalles o las circunstancias que condujeron a la liberación del último grupo de víctimas, ni se ha confirmado la autoría del secuestro. La respuesta oficial inicial fue criticada por Amnistía Internacional, que acusó a las autoridades nigerianas de "negación desesperada" ante los hechos reportados.

El gobernador del estado de Kaduna, Uba Sani, emitió un comunicado en la plataforma X, asegurando que los liberados serán reunidos con sus familias "en el debido curso". Añadió que pasarán por evaluaciones médicas y psicológicas antes de poder "recuperar los ritmos de la vida normal".

El reverendo John Hayab, presidente de la Asociación Cristiana de Nigeria en el norte, confirmó la celebración por el regreso seguro de los secuestrados, quienes se encontraban bajo supervisión médica en la sede de la policía de inteligencia de Kaduna. Hayab expresó gratitud al gobierno y a las agencias de seguridad por sus gestiones.

Nigeria enfrenta múltiples desafíos de seguridad que superan los secuestros, incluyendo la insurgencia islamista en el noreste y conflictos por recursos entre pastores y agricultores en las regiones centrales. Expertos en seguridad señalan que la corrupción y la financiación insuficiente de las fuerzas policiales locales obstaculizan la mitigación de estas crisis.

La situación de seguridad ha atraído atención internacional, incluyendo acciones militares estadounidenses en el noroeste del país en diciembre contra campamentos de grupos militantes islamistas. Estos eventos reflejan la compleja división socioeconómica y religiosa de Nigeria, la nación más poblada de África.

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