El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó que la República Islámica está preparada para diálogos "justos y equitativos" con Estados Unidos, aunque insistió en que las conversaciones no pueden ocurrir "bajo la sombra de las amenazas", según reportó Al Jazeera.
Araghchi emitió estas declaraciones durante una visita a Turkiye, en momentos en que el presidente estadounidense ha mantenido abierta la opción de emplear fuerza militar contra Teherán. El ministro iraní subrayó que las capacidades defensivas y de misiles de Irán "nunca serán objeto de ninguna negociación".
Las tensiones se han intensificado debido a las amenazas recurrentes de Washington relativas a la represión de protestas antigubernamentales y la presión para desmantelar el programa nuclear iraní. El presidente estadounidense recientemente detalló el despliegue de una "gran armada", liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, listo para usar la violencia si fuera necesario.
Washington ha estado presionando a Teherán para que detenga todo enriquecimiento de uranio, acusando a Irán de buscar un arma nuclear, una alegación que los líderes iraníes niegan sistemáticamente. Estados Unidos se retiró unilateralmente en 2018 del acuerdo nuclear previo que limitaba el programa a cambio del levantamiento de sanciones.
Funcionarios de alto nivel en Teherán han reiterado su apertura a negociar, siempre y cuando cesen las amenazas militares directas de Estados Unidos contra el país. Además, han dejado claro que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder a cualquier ataque.
En paralelo, países aliados regionales como Turkiye, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita han intensificado los esfuerzos diplomáticos para evitar una confrontación armada entre Washington y Teherán. El ministro turco Hakan Fidan instó a ambas partes a volver a la mesa de negociaciones nucleares para abordar los problemas pendientes.
El ministro Fidan, tras conversaciones con su homólogo iraní, señaló que reiniciar las negociaciones nucleares facilitaría el levantamiento de las sanciones impuestas a Irán. El papel de mediador de Turkiye ha sido ofrecido formalmente a ambas partes para facilitar el diálogo en este clima geopolítico tenso.