La Era
9 abr 2026 · Actualizado 15:58 UTC
Economía

La administración Trump pone en la mira a Pix, el sistema de pagos de Brasil

El gobierno de Estados Unidos ha iniciado una investigación sobre Pix, el sistema de pagos estatal de Brasil, citando preocupaciones por su impacto en gigantes financieros globales como Visa y Mastercard.

Lucía Paredes

2 min de lectura

La administración Trump pone en la mira a Pix, el sistema de pagos de Brasil
巴西Pix支付系统

El gobierno estadounidense ha puesto bajo la lupa a Pix, el sistema de pagos instantáneos público y gratuito de Brasil que ha sacudido el dominio tradicional de las redes internacionales de tarjetas de crédito. La investigación se centra en el impacto financiero que esta infraestructura respaldada por el Estado ha tenido sobre los grandes procesadores de pagos, específicamente Visa y Mastercard.

Desde su lanzamiento por parte del Banco Central de Brasil, Pix se ha convertido rápidamente en el método preferido para las transacciones digitales en todo el país. Su capacidad para facilitar transferencias instantáneas y sin comisiones entre cuentas bancarias ha dejado de lado los canales tradicionales de tarjetas de crédito, que suelen cobrar a los comercios tarifas significativas por transacción. Este cambio ha provocado pérdidas de miles de millones de dólares en ingresos para los proveedores globales de pagos.

Un cambio regional en las finanzas digitales

El éxito de Pix ha generado comparaciones con otros esfuerzos de pago regionales, siendo el más notable el sistema SPEI de México. Aunque el sistema de transferencias interbancarias mexicano es muy valorado por su eficiencia y rapidez, los críticos señalan el fracaso de otras iniciativas locales como CoDi y DiMo. Los usuarios suelen argumentar que CoDi sufrió una mala implementación y careció de un diseño intuitivo, lo que le impidió alcanzar el nivel de ubicuidad del modelo brasileño.

Los analistas financieros sugieren que las grandes instituciones bancarias han sido históricamente reacias a promover alternativas a las redes de tarjetas de crédito, ya que estos sistemas compiten directamente con sus principales fuentes de ingresos. Por el contrario, el Banco Central de Brasil priorizó la accesibilidad, permitiendo a los usuarios realizar pagos mediante identificadores simples, como números de teléfono o códigos QR. La facilidad de uso del sistema ha marginado efectivamente la necesidad del procesamiento tradicional de tarjetas de crédito y débito en muchos entornos minoristas.

La investigación refleja una creciente fricción entre las infraestructuras de pago digital nacionalizadas y el orden financiero global dominado por corporaciones estadounidenses. Si bien los defensores del sistema brasileño destacan los beneficios de la inclusión financiera y la reducción de costos para las pequeñas empresas, los actores internacionales observan con creciente recelo el panorama competitivo generado por estas herramientas financieras respaldadas por el gobierno. El gobierno de EE. UU. aún no ha publicado detalles específicos sobre las posibles medidas regulatorias derivadas de esta investigación.

Comentarios

Los comentarios se almacenan localmente en tu navegador.