El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, está considerando hacer un llamado directo al presidente estadounidense, Donald Trump, para implementar una moratoria en las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el Mundial de 2026.
Según informes de The Athletic, directivos de la FIFA han planteado a Infantino un plan para solicitar una pausa en las medidas de control migratorio en todo Estados Unidos durante la duración del torneo.
La competición, que será organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, está programada para comenzar el 11 de junio.
Los responsables de la FIFA buscan garantizar que los visitantes internacionales no teman acciones de control específicas por parte de las autoridades estadounidenses mientras asisten a los partidos en las once ciudades sede, entre las que se incluyen Los Ángeles, Miami y Atlanta.
Seguridad frente a control migratorio
Aunque la Casa Blanca declinó discutir negociaciones específicas con la FIFA, un portavoz elogió el potencial económico del torneo.
“Gracias al liderazgo del presidente Trump, la Copa Mundial de la FIFA 2026 será uno de los eventos más grandes y espectaculares en la historia de la humanidad”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Davis Ingle, a Al Jazeera.
Sin embargo, el gobierno de Trump ya ha dado señales previas de que las agencias de inmigración mantendrán su presencia en los partidos.
El director interino de ICE, Todd Lyons, informó ante un comité de la Cámara de Representantes que la agencia sigue siendo una "pieza clave del aparato de seguridad general para el Mundial".
Al ser consultado sobre si las operaciones se suspenderían, Lyons evitó comprometerse a un cese de las medidas de control.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance también sugirió que los visitantes deberán cumplir estrictamente con los términos de sus visados.
“Queremos que vengan. Queremos que celebren. Queremos que vean el partido”, afirmó Vance durante una reunión del grupo de trabajo para el Mundial.
“Pero cuando se les acabe el tiempo, tendrán que volver a casa. De lo contrario, tendrán que hablar con la Secretaria Noem”.
Los directivos de la FIFA esperan aprovechar la relación personal de Infantino con Trump para conseguir la pausa solicitada.
Infantino y Trump han coincidido en diversos eventos de alto perfil, y el presidente de la FIFA ya le otorgó anteriormente al mandatario el primer Premio de la Paz de la FIFA.
No obstante, diversos críticos han presentado quejas éticas contra la FIFA, alegando que dicho galardón vulneró el deber de neutralidad de la organización.