La Era
9 abr 2026 · Actualizado 14:23 UTC
Ciencia

La tripulación del Artemis II se prepara para regresar a la Tierra tras un histórico sobrevuelo lunar

A medida que la tripulación del Artemis II se acerca a su amerizaje el 10 de abril, la NASA y el ejército estadounidense ultiman exhaustivos planes de contingencia para garantizar un rescate seguro.

Tomás Herrera

4 min de lectura

La tripulación del Artemis II se prepara para regresar a la Tierra tras un histórico sobrevuelo lunar
Foto: nasa.gov

La tripulación de la misión Artemis II ha iniciado su viaje de regreso a la Tierra tras completar un histórico sobrevuelo de la Luna, con un amerizaje programado en el océano Pacífico para el 10 de abril de 2026. Se espera que los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen concluyan su misión de 10 días tras un complejo proceso de reentrada que pondrá a prueba el escudo térmico de la nave Orion a temperaturas que alcanzarán los 2.760 °C. Según Al Jazeera, esta misión forma parte de un programa más amplio destinado a preparar el camino para un alunizaje tripulado en 2028.

Ante la proximidad del amerizaje, la NASA y el ejército de EE. UU. están coordinando amplias operaciones de rescate. Lakiesha Hawkins, administradora asociada adjunta en funciones de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA, declaró que el objetivo principal de la agencia es ahora traer a la tripulación a casa "sana y salva", según informó La Tercera. Para garantizarlo, la Fuerza Aérea de EE. UU. ha preparado siete aviones militares C-17 para apoyar a los dos helicópteros de la Marina encargados de recuperar a los astronautas, según Lili Villarreal, directora de aterrizaje y recuperación de la NASA. Las autoridades han establecido una zona objetivo de amerizaje de 2.000 millas náuticas (3.704 kilómetros) en el Pacífico, mientras preparan simultáneamente planes de contingencia para escenarios de aterrizaje fuera de lo previsto o condiciones meteorológicas adversas, reportó La Tercera.

La misión alcanzó un hito importante el 6 de abril, cuando la nave Orion superó el récord de distancia establecido por el Apolo 13 en 1970. A las 18:07 (hora local), la nave alcanzó los 406.127 kilómetros de la Tierra, marcando el punto más lejano al que ha viajado un ser humano en la historia. Durante la aproximación, la tripulación realizó observaciones lunares detalladas, identificando nuevos cráteres brillantes y un "borde irregular" que separa la cara iluminada de la Luna de su lado oscuro. Además, la tripulación capturó una histórica fotografía de un "ocaso terrestre" —una imagen de la Tierra deslizándose bajo el horizonte lunar desde la cara oculta de la Luna— que la NASA y la Casa Blanca compartieron en redes sociales, según Al Jazeera.

Sin embargo, las operaciones no estuvieron exentas de desafíos. El control de la misión de la NASA en Houston ordenó a la tripulación dejar de usar el inodoro de a bordo debido a fallos mecánicos persistentes. El sistema, que costó 23 millones de dólares, sufrió el atasco de un ventilador de ventilación y la sospecha de orina congelada en las tuberías. La astronauta Christina Koch también informó de un "olor a calentador quemado" no identificado cerca de la estación de higiene, aunque los funcionarios de la NASA declararon que los datos de los sistemas de energía y calefacción de a bordo no mostraron anomalías.

Navegando en la sombra lunar

La fase más intensa de la misión ocurrió cuando la nave pasó por detrás de la Luna, lo que provocó un apagón de comunicaciones planificado de 40 minutos. Debido a que la Luna actúa como una barrera sólida para las ondas de radio, la tripulación se vio obligada a depender de sistemas de navegación autónomos. Antes de perder el contacto, el piloto Victor Glover comunicó al control terrestre: "Nos vemos al otro lado".

Durante este periodo de aislamiento, la tripulación observó un eclipse solar total, un fenómeno descrito por Glover como "irreal" y similar a la "ciencia ficción". Según Al Jazeera, la Casa Blanca publicó una imagen de la NASA del eclipse, calificándola como "una vista que pocos en la historia de la humanidad han presenciado jamás". Al emerger de la sombra lunar, la tripulación informó haber observado un vasto fondo cósmico oscuro que contrastaba fuertemente con la Tierra, una imagen que, según los funcionarios de la NASA, ha proporcionado tanto datos científicos como una perspectiva filosófica.

La secuencia de regreso implicará una "trayectoria de retorno libre", utilizando la gravedad lunar para impulsar la cápsula hacia la Tierra. Tras la separación del módulo de servicio europeo, la cápsula Orion entrará en la atmósfera a aproximadamente 40.000 km/h. Tras el despliegue de los paracaídas, la Marina de EE. UU. liderará los esfuerzos de recuperación en el Pacífico. Una vez recuperada, la tripulación se someterá a evaluaciones médicas inmediatas para medir su adaptación física a los cambios gravitatorios, datos que se utilizarán para preparar futuras misiones a Marte.

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