Julio Escandón, director general de Grupo Financiero Base, consideró que la discusión pública sobre esquemas de inversión mixta representa una oportunidad relevante para la economía nacional. El directivo señaló que este tipo de esquemas, que involucran al sector público y privado, abren puertas en áreas estratégicas como la energía y la infraestructura. La propuesta fue enviada al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum la semana pasada.
Escandón describió el anuncio como un primer paso necesario para detonar proyectos que anteriormente parecían un tabú durante el sexenio anterior. Según el ejecutivo, hablar abiertamente de estas alianzas es fundamental para reactivar el desarrollo de infraestructura crítica. Esta ley contempla planes ambiciosos que incluyen inversiones en trenes, agua y sectores energéticos clave.
A pesar del entusiasmo por la nueva legislación, el entorno financiero mantiene cautela debido a la incertidumbre que rodea la revisión del T-MEC. Los inversionistas esperan con atención los resultados de la negociación sobre políticas comerciales en Estados Unidos para tomar decisiones de largo plazo. La falta de claridad en las reglas actuales ha frenado algunos movimientos de capital en el sector privado.
La volatilidad en las reglas comerciales afecta directamente a empresas automotrices internacionales que operan con cadenas de suministro complejas. Escandón relató que ejecutivos de grandes corporativos no logran calcular sus aranceles debido a la ausencia de definiciones claras. Esta inseguridad obliga a algunas empresas a asumir el pago de tarifas máximas solo para garantizar el paso de sus mercancías.
En cuanto al desempeño operativo, Banco Base reportó un inicio de año sólido apoyado en su enfoque hacia empresas de comercio exterior. Aunque sectores como el automotriz y el acero mostraron contracciones, el segmento de equipo electrónico y de cómputo registró un crecimiento notable. La volatilidad del tipo de cambio también ha reactivado la demanda de coberturas cambiarias entre los exportadores.
Para el año 2026, la institución financiera planea incorporar tres mil nuevos clientes y duplicar su participación de mercado en su sector de operación. Además, el banco busca mantener un retorno sobre capital cercano al 25 por ciento en los próximos ejercicios económicos. Estos objetivos dependen de que las condiciones macroeconómicas se mantengan estables durante el ciclo.
El grupo financiero contempla invertir alrededor de dos mil millones de pesos en los próximos cinco años en tecnología e inteligencia artificial. La meta es fortalecer los procesos internos y mejorar la atención directa a sus clientes corporativos. Esta modernización tecnológica busca compensar ciertos riesgos operativos mediante la eficiencia digital.
Escandón enfatizó que el crecimiento del crédito dependerá de la existencia de infraestructura física y certidumbre jurídica en el país. Específicamente, apuntó a la necesidad de fortalecer los tribunales mercantiles para agilizar la resolución de controversias financieras. Las reformas pendientes en materia legal son vitales para atraer más capital de riesgo en el mercado.
A pesar de los desafíos, la integración comercial en la zona de Norteamérica sigue siendo una expectativa de continuidad para el sector. Las condiciones adecuadas permitirán que los planes de expansión se materialicen sin contratiempos mayores. El seguimiento a la aprobación de la ley de inversión en infraestructura será un indicador clave para el sector.
El panorama económico de México para los próximos años dependerá de la interacción entre la política comercial interna y las negociaciones externas. La capacidad del país para gestionar estos cambios definirá el ritmo de la inversión extranjera directa. Los observadores aguardan las próximas medidas del gobierno federal para clarificar el rumbo de las reformas.