Los accionistas de Norte Grande, Oro Blanco y Potasios se reunirán este viernes para votar la segunda fase de la reestructuración de las sociedades Cascadas. Esta instancia busca consolidar la participación de Julio Ponce en la Sociedad Química y Minera de Chile. La operación representa el cierre del proceso de simplificación corporativa iniciado en etapas anteriores.
La semana pasada concluyó un recorrido de presentaciones con inversores minoritarios. Según La Tercera, el evento contempló 10 reuniones con fondos de pensiones y corredoras de bolsa. Las sesiones fueron encabezadas por la vicepresidencia y la presidencia ejecutiva de las sociedades involucradas.
En esta fase, Global Mining será absorbida por Oro Blanco mediante una fusión por absorción. Además, Norte Grande se fusionará inversamente con Oro Blanco para unificar el control. El objetivo es centralizar la titularidad del 25,78% de las acciones de SQM en un solo vehículo.
Rafael Guilisasti, presidente de las sociedades, argumentó que la operación resulta conveniente para el interés social. Señaló que la simplificación de la estructura permitiría reducir costos asociados a administración y asesorías. Según su declaración, esto facilitaría una toma de decisiones más ágil y flexible para la compañía.
Francisca Ponce, vicepresidenta e hija del controlador, calificó la reestructuración como altamente conveniente y atractiva. Argumentó que se simplificaría la estructura societaria para reducir gastos administrativos y honorarios. Indicó que la operación aportaría mayor flexibilidad en la gestión de políticas de dividendos y endeudamiento.
Los hermanos Alejandro y Daniela Ponce también consideraron que la fusión sería conveniente para los accionistas. Alejandro Ponce apuntó que la operación contribuiría a una mayor transparencia en el mercado. Daniela explicó que mejoraría la percepción crediticia de la sociedad y facilitaría el acceso a capital.
Directores vinculados al controlador Patricio Phillips, como Fanor Velasco y Andrés Nieme, apoyaron la transacción. El director independiente Eduardo Guerrero calificó la fusión como conveniente para el interés de la sociedad. Guerrero añadió que eliminaría duplicidades operativas y fortalecería la transparencia hacia el mercado.
Este movimiento tiene implicaciones directas para la economía chilena dada la relevancia de SQM en el sector minero. La reestructuración busca optimizar la gestión de activos estratégicos en el litio y el potasio. La operación refleja una tendencia hacia la consolidación de tenencias accionarias en el mercado local.
Un punto clave es el aumento de liquidez de la acción de Oro Blanco que se proyecta con esta fusión. Los directores sostienen que esto podría atraer mayor participación de fondos de inversión institucionales. Una mayor liquidez permitiría elevar la ponderación de las acciones en los índices bursátiles nacionales.
Los resultados de la votación definirán el rumbo final de la estructura corporativa de las Cascadas. Los mercados observarán cómo se integran los activos tras el cierre de la operación. Se espera que la eficiencia financiera resultante impacte positivamente en el valor de las acciones a mediano plazo.